lunes, 8 de octubre de 2007

BOLIVIA

Uyuni
Llegamos a Uyuni a las 2 am. La carretera desde Potosí a Uyuni, es una trocha (caminos sin asfaltar). La salida de Potosí demoró y además pinchamos una rueda en el camino. En la mañana, desayunamos en la Plaza, hay muchos turistas que como nosotros preparan su viaje al Salar.


Potosí

Después de un largo viaje de autobus desde la Paz llegamos a Potosí, que fue la ciudad más rica de Sudamérica allá por 1544 en la época de la conquista debido a las minas de plata de Cerro Rico. En la actualidad, quedan aún casi 300 minas que siguen explotándose aunque no en la misma cantidad. Hoy Potosí, es considerada la ciudad más cara de Bolivia, debido a ésta actividad minera. Aquí los mineros desde hace tres años son la gente rica de la ciudad. Pueden ganar hasta 3000 bolivianos (300 euros) al mes y esto aquí es muchísimo. Pero antes apenas llegaban a 50 bolivianios ya que el precio del mineral era muy bajo. El centro de la ciudad colonial refleja lo importante y rica que fue, ahora no son más que edificios abandonados y, entre ellos, sobre la plaza central, algunos un poco restaurados.
Visitamos en la tarde el mercado de los mineros donde ellos paran para ,comer y comprar coca, cigarrillos y alcohol antes de ir a la mina. Aquí paramos a comprar algunos regalos para llevarle a los mineros como hojas de Coca, tabaco, lejía y alcohol de 96º que se llama “Buen gusto”, ellos lo toman los viernes con el “Tio” (el dios de los mineros) en la mina al finalizar el jornal. Después fuimos a la refinería donde procesan los minerales antes de exportar. Finalmente visitamos la mina La Negra, una de las casi 300 activas que hay en el Cerro Rico.



En esta mina se explotan estaño y Zinc. Vamos con Jesús nuestro guía que fue minero y nos explica todo lo que alli pasa a diario. Al entrar vimos tres mineros que salían cargando un carrito con mineral dentro. Apenas muestran sus caras pero si pudimos ver que masticaban coca. lJesús cuenta que el carrito pesa 1 tonelada cuando esta cargado y que los mineros tienen que sacar entre 20-30 carrillos al dia. Hay un chico de doce años entre los mineros que trabajan. Conversamos con él un rato y le dimos una gaseosa, llevaba trabajando desde las 8 am y aún le quedaba hasta las 6 de la tarde. Nos adentramos por un tunel como 80 m adentro. En el camino nos encontrábamos con otros mineros que salían y entraban.



A mitad del recorrido, estaba el “Tio”, un diablo rojo, Dios de los miemros con el que estuvimos fumando y le obsequiamos con hojas de coca y un poco de alcohol para que nos dé buena suerte en la mina, tal y como hacen los mineros a diario. Bajamos 50 m agachados, gateando en algunos tramos hasta una zona donde estaba un minero cargando en una bolsa de caucho el mineral. Desde otros dos mineros subían con una polea el cubo con la carga y de ahí la pasaban al carrillo. Estuvimos 3 horas en las minas y suficiente para darse cuenta cual dura el su vida, aquí debajo a casi 400 m de profundidad donde la única luz es la de sus lámparas, pero aún tienen ganas de sonreir y gracias a la coca pueden aguantar 12 horas trabajando en éstas condiciones tan infernales.

La cuenca Amazónica. La Pampa

Después de que nuestro vuelo se retrasara casi 3 horas, llegamos a Rurrembenaque, un pueblito muy típico de la selva con calles sin asfaltar, mototaxis y restaurantes-Karaoques oscuros con la música a tope. El río Beni nos sorprende bajo su bruma y el ajetreo de embarcaciones fluviales. Un río en la selva está lleno de vida desde muy pronto en la mañana hasta tarde en la noche. Son sensaciones nuevas que cautivan a cualquiera.



Tras una primera panorámica de Rurre, cogemos el Jeep que nos lleva hasta el Albergue situado a orillas del rio Yacuma, en la cuenca Amazónica. Aquí pasamos tres días con un guia, Robin, que nos lleva en bote a lo largo de todo el río. Muchas horas viendo y disfrutando de las aguas con color a chocolate, el bosque tupido y mucha vida. Lo que más sorprende es la gran cantidad de Capibaras y caimanes a orillas del rio además de los Sereres (aves prehistóricas), el Bato, martín pescador, garza coloradas, moras, caraos, águila negra solitaria y un largo etc.





Como guinda, vimos una anaconda con su lentísimo reptar, los monos ardillas a orillas del rio y los delfines rosados de Rio o Bufeo como lo llaman por aquí. Parece mentira que éstos mamíferos marinos hayan podido adaptarse a vivir en éstas zonas donde en temporada de sequía, su espacio se limita a unas pequeñas pozas de mayor profundidad.



Uno de los dias, fuimos a pescar piraña con carne de vaca y por supuesto que fueron a la cazuela. Mucha espina pero riquísimas!!!.

De vuelta a Rurre, en el camino seguimos observando cantidad de vida y para rematar un perezoso de tres dedos que descansa tranquilamente en la rama de un árbol alto casi sin hojas. Al llegar al pueblo, nos dicen que no salen vuelos de vuelta para la Paz por culpa del humo proveniente de la quema de campos para el cultivo de la Caña de Azúcar. A ver si salimos mañana....

La Paz

Sobre las 12 am llegamos a la parte alta de la Paz (El Alto, 4000m) desde donde se puede ver entre humo el hormiguero de la ciudad de unos dos millones de habitantes. El autobús nos deja en la zona del cementerio. Ya estamos avisados que ésta zona es un poco peligrosa, y tanto los malandros como los taxistas te la pueden jugar. Nada mas bajar del autobús, nos acercamos a un policía y éste nos pregunta si queremos taxi y para donde vamos. Nos dice que no hay ningún problema, que le dejemos hacer a él. Llama a un taxi, apunta el número de licencia del taxi y la placa y le indica a que hostal nos dirigimos.
Nos baja hasta el centro de la ciudad a 3600m y nos alojamos en un hotel de la calle Sagarnaga. Caminamos por las callejuelas empedradas de subidas y bajadas en busca de agencias para visitar la cuenca amazónica boliviana. Al final encontramos lo que nos interesa para pasar 3 días en la amazonía, partiendo desde Rurrembenaque sobre el rio Beni.



Pasamos un día y medio en la Paz entre ropas de mil colores, visitando el Mercado Negro donde podías encontrar lo que quisieras, el Mercado de la Lanza, famoso por sus puestos de jugos naturales y panes mles de clases recién hechos, el Mercado de la Hechicería, donde se encontraba todo tipo de amuleto, como fetos de Yamas o sapos gigantes con los que los Chamánes hacen sus ritos, mujeres indígenas mayores pidiendo por las calles mascando hojas de Coca (90% de la población rural de Bolivia consume hojas de Coca, como un aporte alimenticio y energético).

Lago Titicaca- Isla del Sol

Después de hacer escala en Puno (Perú) desde donde se divisa el lago Titicaca de la parte peruana, pasamos la frontera y entramos en el quinto país de nuestro recorrido, Bolivia. Llegamos a Copacabana, un pueblito situado a orillas del lago y frente a la Isla del Sol. Después de comer trucha del lago no tan sabrosa como las de los rios de Huesca, cogimos un barco hasta la Isla del Sol. Fueron dos horas de camino pero sólo porque el motor era de 15 caballos y aquello no daba mas. El lago Titicaca está a 3800m de altitud y la Isla del Sol aprox a 4000. La Isla del Sol es lugar donde nació el Sol según la mitología Inca. También, donde apareció el Dios Viracocha y los primeros Incas (Reyes) Manco Capac y su hermana-mujer Mama Huaca. Ésta Isla siendo sagrada para los Aimaras y Quechuas. Desembarcamos al sur de la Isla en Yumani, donde se mezcla la gente indígena, agricultores y pescadores con servicios turísticos para visitar la Isla. Encontramos un perfecto sitio para dormir donde desayunamos con vistas al lago y a toda la cordillera Real de los Andes, con sus picos nevados de mas de 6000m. Hicimos una caminata de casi 3 h hasta el norte de la Isla para visitar las ruinas de Chinkana y Roca Sagrada.



En el camino pasamos varios pueblos de pescadores como Challa además de las perfectas terrazas de cultivo. La caminata fue muy agradable sobre un paisaje casi sin vegetación de estilo estepeño y con alucinantes vistas del lago que casi parece un océano. De regreso de la caminata, el estómago nos hacia carañaca y la señora del hostal una andina regordeta con trenzas largas y la cara tostada por el sol, nos prepara un bocadillo de huevo con palta (aguacate) y tomate que nos sienta de maravilla, antes de coger el barco de vuelta a Copacabana.
Pasamos la noche en copacabana y al día siguiente para La Paz.

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